Neuquén se prepara para una nueva expansión en Vaca Muerta. El gobernador Rolando Figueroa anunció desde Houston que cuatro áreas revertidas por YPF a la provincia serán incorporadas a la segunda ronda de licitación de Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), prevista para noviembre. Se trata de Salinas del Huitrin, Lomas de Molle, Cerro de las Minas y Cerro Arena, nombres que resuenan con un nuevo potencial.
El anuncio se realizó en el evento “Shale en Argentina”, organizado por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG). Allí, ante inversores y referentes del sector, Figueroa detalló la estrategia de Neuquén para acompañar el crecimiento de la actividad hidrocarburífera, buscando asegurar un desarrollo sostenido para la región.
Estas cuatro áreas, que YPF ya no considera centrales para su estrategia de desarrollo, volverán así al circuito de inversión privada. Su inclusión en la próxima licitación abre la puerta a que nuevos operadores evalúen y aprovechen su potencial, inyectando dinamismo y competitividad. Si bien la segunda ronda de GyP se enfocaba inicialmente en el gas de Vaca Muerta, la incorporación de estas áreas diversifica la oferta, incluyendo oportunidades significativas también para la producción de petróleo.
La provincia avanza con un calendario ambicioso. Mientras la primera ronda de licitaciones de GyP se encuentra en sus etapas finales —con apertura de ofertas en septiembre y adjudicaciones en octubre—, la preparación para la segunda ronda ya está en marcha, con la novedad de estas cuatro incorporaciones.
Figueroa subrayó que el potencial geológico de Vaca Muerta, por sí solo, no basta para garantizar el crecimiento. «Vaca Muerta es una condición necesaria, pero no suficiente», afirmó. Destacó que se requiere una combinación de infraestructura adecuada, nuevas inversiones, seguridad jurídica, competitividad empresarial, mano de obra calificada y una estrecha coordinación entre el sector público y el privado para materializar todo el desarrollo posible.
El gobernador valoró el entendimiento alcanzado con el Gobierno nacional, enfatizando que las condiciones macroeconómicas y regulatorias actuales permiten a Neuquén posicionarse globalmente como un atractivo polo de inversión energética. Además, resaltó los beneficios impositivos que ofrece la provincia, la buena relación con los sindicatos del sector y la competitividad que han logrado las empresas locales e internacionales que ya operan en la formación.
Uno de los ejes centrales de la presentación fue la preparación de Neuquén para una etapa de crecimiento acelerado. El objetivo es duplicar la actividad de la industria hacia 2030, un ambicioso plan que exige una expansión equivalente en infraestructura y servicios. Para lograr este escenario, la provincia destina anualmente más de 1.000 millones de dólares en obras cruciales como rutas, hospitales, escuelas y proyectos de desarrollo territorial, además de infraestructuras específicas para la conectividad vial y la vinculación con Chile, esenciales para la salida de la producción de Vaca Muerta.
La visión de Figueroa va más allá del ciclo productivo. Planteó la necesidad de evitar que la actividad hidrocarburífera deje una “tierra arrasada” al momento de una eventual declinación. Para ello, los recursos generados en esta fase de crecimiento deben transformarse en infraestructura duradera y capacidades que beneficien a la provincia a largo plazo. En esta línea, el gobernador reiteró su propuesta de crear un fondo soberano, una vez que Neuquén haya cancelado su deuda de infraestructura.
La sustentabilidad social también fue un punto clave. Figueroa destacó que Neuquén posee una “base social” sólida, manifestada en la aceptación de la actividad y el compromiso con el cuidado ambiental, elementos cruciales para la licencia social que sostiene el desarrollo energético. Mencionó los avances en la construcción de escuelas y hospitales, así como el fortalecimiento de políticas educativas, con énfasis en el programa provincial de becas.
El gobernador afirmó que la inversión más valiosa que puede dejar la industria es una generación de jóvenes más capacitada, señalando que una parte importante de los becarios son los primeros de sus familias en acceder a la universidad. «La mayor inversión que nos puede dejar la industria es precisamente que nuestras próximas generaciones estén mucho más educadas que las nuestras», sostuvo.
Al concluir su presentación, Figueroa insistió en que el desarrollo de Vaca Muerta debe ser visto como un proyecto que trasciende a Neuquén y al propio sector de hidrocarburos. Es un “desafío generacional” que convoca a empresas, sindicatos, gobiernos provinciales y al Estado nacional. Definió a Neuquén como “un faro para la Argentina” y remarcó que Vaca Muerta puede impulsar no solo la producción y el ingreso de divisas, sino también a otras economías regionales y provincias.
«Los neuquinos tenemos la última gran oportunidad para poner de pie a la Argentina y no la pensamos desaprovechar», concluyó Figueroa, cerrando un encuentro que congregó a figuras clave del sector como la secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti; el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford; y el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, junto a representantes de importantes empresas.
El mensaje de Neuquén en Houston marca una nueva etapa: pasar de demostrar la viabilidad del recurso a consolidar la infraestructura, las inversiones y los mercados necesarios para llevar la producción de Vaca Muerta a una escala global.