La palabra “transformación” define la visión del intendente Mariano Gaido para la ciudad de Neuquén. Su propuesta va más allá de nuevas calles o edificios; busca una capital que evoluciona en su crecimiento y construye la infraestructura necesaria para sostener a sus nuevos habitantes e inversiones. De cara al 2030, Gaido proyecta una “ciudad tecnológica” que integra conectividad, transporte público eficiente, movilidad eléctrica e inteligencia artificial.
En este escenario, Neuquén busca diversificar su economía, sumando al petróleo y el gas nuevas áreas como el turismo, la ciencia, la tecnología, la industria y la sustentabilidad. Esta estrategia apunta a construir una matriz económica más variada y robusta para las próximas décadas.
El crecimiento urbano de Neuquén plantea una cuestión territorial. Para Gaido, la expansión se da en dos direcciones: por un lado, un crecimiento en altura, evidenciado por los aproximadamente mil edificios existentes y más de cien en construcción. Esta densificación se asocia a una mayor eficiencia en el uso de las redes de servicios esenciales como agua, cloacas, electricidad y conectividad.
La otra dirección de crecimiento es hacia el norte. Allí se proyecta una nueva ampliación del ejido urbano, que conformará un polo con industria, energía, viviendas e infraestructura. Esta zona incluirá el nuevo Parque Industrial (PIC) y el parque solar, junto a una proyección habitacional de 10.000 lotes con servicios. La idea es que el empleo generado por la industria encuentre correspondencia en espacios para vivir, acompañados de servicios educativos y sanitarios.
El intendente también destaca la revalorización de los espacios naturales de la ciudad. Además de los 30 kilómetros de paseo costero, se suman miradores, senderos y la puesta en valor de Las Bardas. El objetivo es que Neuquén se establezca como un destino turístico por derecho propio, no solo como un lugar de paso hacia otras regiones patagónicas.
En esta línea, se suman cinco áreas naturales protegidas, nuevos espacios en la Península Hiroki, un puente peatonal hacia la Isla de las Aves, el mirador de los tres ríos y la construcción de una telecabina desde el acceso a la Península Hiroki. La oferta turística se complementa con una agenda de eventos culturales, gastronómicos, deportivos y corporativos, incluyendo la Copa Davis los días 19 y 20 de septiembre en el Ruca Che, competencias de motocross y pádel, la Corrida de la Confluencia, y la potencial llegada del Ironman en diciembre.
La Neuquén del futuro, según Gaido, también contará con renovados espacios para el encuentro. Entre las obras, sobresale el Neuquén Arena, un estadio multipropósito planificado en la intersección de la Ruta 67 y la Autovía Norte, cuya licitación se realizará antes de fin de año. También se prevé un nuevo auditorio junto al Museo Nacional de Bellas Artes, diseñado como sala de convenciones céntrica que respete el edificio del museo.
La escala de los espacios públicos se ampliará con dos “parques de la ciudad” en el oeste y el este, concebidos para niños y adolescentes con infraestructura para juegos, movilidad y recreación. Esto se enmarca en una política de renovación que incluye unas 20 plazas nuevas o en desarrollo en diversos puntos de la capital.
En materia de tecnología y conocimiento, Gaido anticipó la licitación de una nueva etapa de generación solar: 10 megas que construirá el municipio y otros 100 megas que serán licitados al sector privado. El Polo Científico Tecnológico y el Parque Industrial son piezas centrales de esta visión, con una expansión hacia la salud. El tercer edificio del Polo Científico Tecnológico se dedicará a la investigación médica y tratamientos, proyectando un futuro distrito médico con alrededor de 1.700 metros cuadrados cubiertos en cuatro niveles.
La movilidad y el transporte son clave en esta transformación. La finalización de la nueva avenida Mosconi es un eje central, parte de un plan más amplio de conexiones viales para reducir tiempos de viaje y acompañar la expansión. El transporte público, a cargo del sistema COLE, se adaptará al crecimiento industrial y urbano, con un servicio planificado para los trabajadores del futuro Parque Industrial y la incorporación de unidades eléctricas.
Además, se fomentan alternativas de movilidad sustentable, como bicicletas y monopatines eléctricos. Actualmente, la ciudad cuenta con siete estaciones de carga y 200 bicicletas eléctricas, que aumentarán a 400 para fin de año, según proyecciones municipales.
La higiene urbana es otra prioridad. En los próximos meses se licitará la segunda y principal etapa del nuevo Centro Ambiental, que busca asegurar la gestión de residuos para Neuquén y ciudades vecinas como Plottier y Centenario, considerándolo una política de estado. El objetivo es alcanzar el 100% de cobertura en recolección, incorporando módulos bilaterales de recolección, una tecnología moderna que permite optimizar rutas y tiempos del servicio mediante el monitoreo del nivel de llenado de contenedores.
Hacia el cierre de la entrevista, Gaido resume su visión: una Neuquén limpia, sustentable, con espacios públicos para las familias, nuevas formas de movilidad y una economía que se extiende más allá de los hidrocarburos. El intendente subraya la importancia de planificar hoy la ciudad del mañana, con ejemplos como el nuevo centro ambiental, proyectado para 30 años, y la expansión hacia el norte, que integra industria, vivienda, salud y educación. Se proyecta una Neuquén más extensa, tecnológica, conectada y turística, con más parques, nuevos sistemas de transporte e infraestructura preparada para las próximas décadas, una ciudad que decide activamente cómo crecer.