Los precios del petróleo registraron una caída el viernes, impulsados por un renovado optimismo ante la posibilidad de una salida diplomática entre Estados Unidos e Irán que permita la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
El barril de Brent del mar del Norte, con entrega prevista para noviembre, perdió un 2,14%, situándose en 104,32 dólares. Por su parte, el barril de West Texas Intermediate (WTI) estadounidense, para el mismo mes, retrocedió un 2,33% hasta los 92,41 dólares, luego de una jornada previa de fuertes alzas.
La esperanza surgió a raíz de las declaraciones del canciller iraní, Abás Araqchi, quien se encuentra en Nueva York para la Asamblea General de la ONU. Araqchi informó a diversos medios extranjeros que el martes había comunicado al enviado estadounidense Steve Witkoff las condiciones de su país para la reapertura del estrecho.
Entre las demandas iraníes, según reportes de The New York Times, Teherán busca el levantamiento de las sanciones que pesan sobre su petróleo y el cese del bloqueo naval estadounidense contra la república islámica. El canciller Araqchi fue explícito: «Si se cumplen ciertas condiciones, el estrecho se abrirá en un plazo de siete días y se entablarán negociaciones». A esto se sumó la confirmación del presidente Donald Trump, quien indicó haber conversado sobre la situación de Irán con su homólogo chino, Xi Jinping, en Washington.
No obstante, el panorama general del mercado petrolero sigue siendo frágil. Barbara Lambrecht, analista de Commerzbank, advirtió que el «clima en el mercado petrolero sigue siendo, no obstante, tenso». En la misma línea de cautela, Arne Lohmann Rasmussen, analista de Global Risk Management, expresó sus dudas sobre un acuerdo inminente, cuestionando si Estados Unidos aceptaría condiciones que podrían interpretarse como concesiones significativas a Irán.
Paralelamente a estos movimientos diplomáticos, las hostilidades persisten en Oriente Medio. David Morrison, de la correduría Trade Nation, señaló que «los hutíes siguen amenazando el transporte marítimo y las infraestructuras energéticas de Arabia Saudita». En respuesta a esta situación, el presidente francés, Emmanuel Macron, anunció el jueves el envío de «medios militares» para resguardar el puerto petrolero de Yanbu, en Arabia Saudita, frente a los ataques de los combatientes hutíes de Yemen. Si bien este puerto ofrece una vía alternativa para eludir el estrecho de Ormuz y exportar volúmenes considerables de petróleo a través del mar Rojo, su actividad se mantiene reducida por el momento.