La disolución del Ueno Bank ha provocado una profunda crisis social y política en Paraguay, con repercusiones directas que han sacudido al mundo del fútbol. Rogelio Delgado, presidente de Futbolistas Asociados del Paraguay (FAP), el gremio de jugadores del país, ha levantado la voz para exponer la magnitud del impacto en sus afiliados.
Según Delgado, «hay muchos jugadores afectados», dado que Ueno Bank era el auspiciante de varios clubes importantes, y los salarios de estos futbolistas se depositaban directamente en cuentas de la entidad. Con el cierre del banco, sus ingresos quedaron bloqueados.
Los equipos Olimpia, Cerro Porteño, Guaraní, Sportivo Luqueño y Rubio Ñu son algunos de los que contaban con la financiera como patrocinador principal. Esto no solo ha dejado a sus jugadores sin acceso a sus haberes, sino que también obliga a los clubes a buscar nuevos patrocinadores urgentemente para compensar la pérdida de ingresos.
La onda expansiva de esta crisis no se limita a los clubes. La Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) se vio obligada a retirar la publicidad del banco de todas sus plataformas. Además, varios futbolistas de la selección nacional, quienes también eran clientes de Ueno Bank, han comenzado a coordinar acciones para evaluar posibles demandas colectivas. Incluso la Conmebol, que también tenía a Ueno como auspiciante, reporta depósitos por un valor de 14 millones de dólares en la entidad, según versiones periodísticas.
Delgado no escatimó en críticas ante la situación, declarando: «Los ladrones de gallina siempre están presos, pero los verdaderos ladrones son los de saco y corbata». Subrayó la gravedad del golpe: «Es un golpe duro, vamos a ver qué determinación tomar. Esperemos que se haga justicia y paguen los responsables». Sus declaraciones se producen en un contexto donde el presidente Santiago Peña enfrenta un juicio político tras su renuncia al cargo.
El gremio ya ha tomado medidas. «Nos contactamos con varios afiliados y nos reunimos con asesores jurídicos. Estamos haciendo un censo de futbolistas que tienen cuentas con este banco», explicó Delgado. El objetivo es claro: «Vamos a hacer todo a nuestro alcance por los intereses de los jugadores. Nadie se imaginaba que en este tiempo pudiera pasar una cosa como esta. Nos preocupamos y vamos a tomar las mejores determinaciones para los jugadores».
La magnitud del problema se extiende a las estructuras del fútbol paraguayo. «Tanto los clubes, dirigentes, matrices de nuestro fútbol estaban en este banco. Eso hace que los jugadores nos sumemos a esa corriente», afirmó Delgado, antes de sentenciar la importancia del momento: «Ahora vamos a jugar nuestro partido más importante».
Paralelamente a la crisis en el ámbito deportivo, Asunción ha sido escenario de diversas manifestaciones sociales, especialmente en las inmediaciones del Congreso, donde se debatió el juicio político. Aunque el Banco Central garantizó a los ahorristas un monto equivalente a 40 sueldos mínimos, esta cifra dista mucho de cubrir los contratos de un futbolista profesional de un equipo de primera división como Olimpia o Cerro Porteño, dejando a muchos en una situación de incertidumbre financiera.