Los recientes robos en Plottier han encendido nuevamente las alarmas en la comunidad, especialmente tras el violento asalto que sufrió una familia el pasado día 31 en el barrio Pepe Mujica. Mientras los dueños de casa se encontraban fuera, paseando por el barrio, delincuentes ingresaron a la vivienda. En apenas doce minutos, los asaltantes desvalijaron el lugar, llevándose televisores, computadoras y teléfonos celulares.
Durante el atraco, la banda criminal también sustrajo el vehículo de la madre de la familia, un Renault Clio de color azul con patente terminada en 911. El comisario inspector Rubén Pinchulef, coordinador de la Dirección de Seguridad de la zona Confluencia, ha brindado detalles sobre el avance de la investigación y el esquema preventivo implementado en la región.
Pinchulef confirmó un primer progreso en la pesquisa: el vehículo utilizado por los ladrones para llegar a la vivienda fue localizado. «Al otro día, el vehículo en el que estos delincuentes se movilizaban (…) fue encontrado (…) en estado de abandono ahí en la zona del Parque Industrial», detalló el comisario. Este hallazgo fue realizado por personal de Delitos Especiales, luego de que el auto apareciera incendiado, un suceso que cobró notoriedad tras viralizarse en redes sociales.
Sin embargo, el Renault Clio azul de la familia asaltada aún no ha sido recuperado. «El otro vehículo todavía está siendo buscado y (…) ya tiene pedido de (…) ubicación y secuestro», señaló Pinchulef. En la jerga criminal, las bandas suelen «enfriar» los autos robados, escondiéndolos temporalmente para evadir los controles policiales inmediatos. Sobre el destino de este coche, el comisario advirtió: «Lo más probable es que ya (…) hayan cambiado patente y que se esté usando para este mismo tipo de hechos».
Al analizar la dinámica de la inseguridad en Plottier, el coordinador de Seguridad explicó que la ciudad no suele tener un núcleo de ladrones residentes. «Hoy digamos que no tenemos (…) delincuentes autóctonos de la ciudad, pero bueno, vienen de (…) la periferia de Neuquén más que nada», puntualizó. En este escenario, las cámaras de seguridad, tanto públicas como privadas, resultan fundamentales para rastrear los movimientos y las vías de escape de los sospechosos hacia la capital.
A pesar de contar con herramientas tecnológicas y el esfuerzo de la brigada de investigaciones de la Comisaría Séptima —cuya jurisdicción hoy abarca Plottier, Senillosa y, más recientemente, El Chocón—, el comisario reconoció que la falta de denuncias formales complica la labor de prevención y esclarecimiento de los hechos.
Uno de los mayores obstáculos para la fuerza policial es la reticencia de algunos vecinos a denunciar. Ya sea por temor a represalias de delincuentes conocidos en los barrios o por la percepción de lentitud en el sistema judicial, muchos asaltos no se reportan. Pinchulef fue categórico al respecto: «Necesitamos la denuncia para poder seguir trabajando y que no queden en una mera estadística». El registro formal es indispensable para que la Policía pueda identificar las zonas de mayor incidencia, detectar horarios críticos y reasignar los patrullajes de manera efectiva.
El comisario, quien previamente se desempeñó como jefe en la Comisaría Séptima de Plottier durante tres años, recordó que los tiempos judiciales no siempre se alinean con la urgencia de las víctimas. Para proceder con un allanamiento, la Justicia exige pruebas concretas que demuestren la culpabilidad, lo que a menudo requiere de pesquisas sigilosas y un proceso de recopilación de evidencia.
Finalmente, para aquellos que temen exponerse al reportar un hecho delictivo, se recordó la disponibilidad de la aplicación móvil “Neuquén te cuida”. A través de esta plataforma oficial, cualquier ciudadano puede aportar datos o denunciar movimientos sospechosos de manera completamente anónima, proporcionando a las brigadas la información inicial necesaria para actuar.