Encontrar moho en los alimentos es una situación más común de lo que parece, especialmente en productos como pan, frutas, verduras o sobras que han pasado varios días almacenados. En muchos hogares, la reacción inmediata suele ser retirar la parte visible afectada y consumir el resto, con la idea de evitar desperdiciar comida.
Sin embargo, lo que muy pocas personas consideran es que el moho no solo crece en la superficie. Se trata de un tipo de hongo que puede desarrollarse en condiciones de humedad y temperatura adecuadas, extendiéndose de forma invisible dentro del producto. .
Ante esto, advierten que consumir alimentos con moho puede representar un riesgo, por lo que es importante conocer qué sucede realmente cuando aparece y por qué no es recomendable ingerirlos, aunque solo se vea una pequeña parte afectada.
Los riesgos de consumir alimentos con moho
El moho es un tipo de hongo que puede producir sustancias llamadas micotoxinas, las cuales son potencialmente dañinas para el organismo. Estas toxinas pueden provocar desde malestares digestivos hasta reacciones más graves en personas sensibles. Aunque en algunos alimentos como ciertos quesos, el moho es parte de la elaboración, en la mayoría de los casos su aparición indica descomposición. Consumir estos productos puede aumentar el riesgo de intoxicación alimentaria.
¿Qué recomiendan los expertos?
Los especialistas sugieren desechar cualquier alimento que presente moho, especialmente si se trata de productos blandos o con alto contenido de humedad, como pan, frutas o sobras de comida. Además, cortar la parte afectada no garantiza eliminar el problema, ya que el moho puede haberse extendido internamente, incluso si no es visible. Por otra parte, adoptar buenas prácticas de almacenamiento, como refrigerar correctamente y evitar la humedad, puede ayudar a prevenir la aparición de moho y reducir el desperdicio de alimentos.
Mantener los productos en recipientes herméticos, revisar fechas de caducidad y consumirlos en el menor tiempo posible también son acciones clave para conservar su frescura. Asimismo, limpiar con frecuencia el refrigerador y las superficies donde se almacenan los alimentos contribuye a evitar la proliferación de estos hongos y a mantener una cocina más segura.
Más noticias
Pehuenia Online
Periodismo local. Identidad patagónica. Buenas historias, bien contadas.
