La próxima temporada primavera-verano 2027 se perfila con una propuesta vibrante que invita a renovar el estilo personal, dejando atrás las sutilezas para dar paso a una explosión de color, estampados y texturas audaces. Los expertos anticiparon las claves que definirán los guardarropas y looks de los próximos meses.
Durante el NAM 2026, la gerente general de Booq Productora y directora creativa de experiencias, María Eugenia «Mariú» Paolantonio, y el estilista Raúl Zúñiga, a cargo del equipo de peinado de NAM, compartieron con Diario RÍO NEGRO las tendencias que marcarán pauta.
Mariú Paolantonio adelantó un giro rotundo en la moda: «Los pasteles estarán en su punto más alto: celestes, rosados y el ‘butter yellow’ dominarán las pasarelas. A ellos se suma una combinación atrevida: el color tomate con el violeta». La era del lujo silencioso y el estilo minimalista parece ceder su lugar, ya que, según Paolantonio, «quedó un poco de lado. Volvemos a los colores, los accesorios y a propuestas mucho más llamativas».
En cuanto a tejidos y acabados, el estilo lencero, los encajes y las transparencias mantendrán su protagonismo, junto con el ecocuero en una gama variada de colores. Los estampados como los floreados, las rayas y los lunares se consolidan como imprescindibles en el armario de la temporada.
Una de las novedades es la versatilidad de los brillos. Si bien continúan siendo un clásico de la noche, esta vez se integran con fuerza a los looks diurnos, combinados con texturas ligeras y naturales como el lino, el algodón y la viscosa. «Una falda de lentejuelas con una remera básica para el día, y en la noche, con un top y sandalias. Debemos liberarnos de la estructura de ‘esto es solo de noche’ o ‘solo de día’, para jugar y mezclar», explicó Paolantonio, invitando a usar las prendas en cualquier momento.
El maquillaje y los peinados acompañan esta búsqueda de frescura y naturalidad. La piel luminosa sigue siendo esencial, aunque con un enfoque diferente: el exceso de glitter se reemplaza por un acabado fresco, visiblemente hidratado y natural. Mariú Paolantonio destaca que este efecto «se logra con productos de skincare, y será una gran tendencia».
Entre las técnicas que emergen, el «No blush» propone un rubor sutil, aplicado en crema, para emular unas mejillas naturalmente sonrosadas, alejándose de los tonos marcados y apostando por la naturalidad.
Para el cabello, la propuesta busca movimiento y un aspecto relajado. Raúl Zúñiga, estilista de NAM, afirmó que «se apunta a un movimiento natural, un rulo o una onda, pero bien descontracturado».
En cuanto a la coloración, los rubios y los tonos más claros serán los protagonistas. Zúñiga especificó: «Esta temporada veremos rubios más vainilla, más beige y dorados. Se dejan de lado los tonos ceniza o fríos, buscando siempre aportarle luz al cabello».