Con la reciente crisis que México está enfrentando en las últimas semanas por sarampión y el repunte de casos, las autoridades de salud han reforzado las campañas de vacunación para evitar que esta enfermedad se siga propagando, ya que es altamente contagiosa y puede generar complicaciones graves, sobre todo en menores de edad y personas con sistemas inmunológicos comprometidos, por esto es que han surgido muchas dudas sobre la vacunación y .
En los últimos días hemos visto cómo las alarmas por el sarampión se han encendido en varias entidades, ya que esta enfermedad se transmite con mucha facilidad a través de gotas respiratorias y puede provocar fiebre alta, erupciones en la piel y problemas respiratorios, de ahí que las autoridades instan a los mexicanos a vacunarse. Esta es la herramienta más eficaz para prevenir brotes y proteger a la población. No solo protege de manera individual, también contribuye a la inmunidad colectiva, pero al aplicarla hay que tener en cuenta .
Hay muchas personas que, al acudir a inmunizarse, se preguntan cuáles son los cuidados que se deben tener después de recibir las dosis, pues aunque no debemos seguir reglas o lineamientos muy específicos, sí existen muchas dudas acerca del proceso. Entre las más frecuentes se encuentra la incógnita de si podemos consumir alcohol tras la aplicación de la vacuna contra el sarampión, y aquí te vamos a responder.
¿Puedo tomar alcohol después de vacunarme?
De acuerdo con los especialistas de la salud, no existe ninguna evidencia que demuestre que tener un consumo de alcohol moderado tras la vacuna anule o reduzca directamente la efectividad de la misma; no obstante, diferentes autoridades y organismos de salud recomiendan evitar el consumo en las horas previas y posteriores a la inmunización como medida precautoria.
Y es que, aunque el alcohol como tal no influye en la efectividad de la vacuna, sí puede tener cierto efecto en las respuestas de nuestro sistema inmune y aumentar la probabilidad de que algunas molestias asociadas con la vacuna, y que son completamente normales, aparezcan, por ejemplo, dolor de cabeza, fiebre ligera o malestar general. Además, si hay alguna reacción secundaria en el cuerpo después de la vacunación, el consumo de bebidas alcohólicas podría llegar a dificultar la identificación de los síntomas.
Tras vacunarse, lo mejor es descansar adecuadamente, mantener el organismo bien hidratado y procurar llevar una alimentación equilibrada. Recuerda optar por comidas ligeras, ricas en verduras, frutas, proteínas y líquidos que puedan favorecer la recuperación del cuerpo. Si hay condiciones médicas particulares o se presentan síntomas intensos, recuerda que lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir el tratamiento y la orientación correcta.
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