Neuquén busca fortalecer sus lazos con Chile. Una reciente gira del Gobierno provincial, encabezada por el gobernador Rolando Figueroa, tuvo como objetivo reunir a las regiones transandinas vecinas para explorar oportunidades de integración comercial y logística. Esta visita no es un hecho aislado, sino que se suma a dos años de gestiones enfocadas en potenciar un vínculo clave, especialmente con el desarrollo de Vaca Muerta.
En su discurso, el gobernador Figueroa puso el foco en la necesidad de reconstruir la confianza y superar las “heridas” del pasado. Este concepto, recurrente en los encuentros con autoridades chilenas, remite a la suspensión de los envíos de gas desde Argentina a mediados de la década de 2000. En aquel momento, el panorama energético era muy diferente y la producción de hidrocarburos parecía haber alcanzado su límite.
Hoy, impulsados por el potencial no convencional, Neuquén y Argentina se reposicionan como proveedores energéticos relevantes, no solo para Chile sino también para los mercados accesibles desde los puertos del Pacífico. El desafío principal, entonces, es recuperar la credibilidad perdida. Sin ella, ni el volumen de extracción ni el de inversión pueden prosperar. Esto exige una acción coordinada en todos los niveles del Estado, desde el ámbito nacional hasta el provincial y municipal, asegurando que las reglas del juego se mantengan estables.
Para generar confianza es crucial la previsibilidad. Esto no se limita a aspectos económicos como regalías o alícuotas, sino que se extiende a la solidez institucional y a la garantía de que el sistema, aunque flexible, no sea pendular. Sin embargo, la construcción de esa certeza, que lleva años, puede resentirse rápidamente ante señales contradictorias.
Un ejemplo de esto se vio en la Legislatura provincial, que aprobó un proyecto para habilitar la reelección indefinida en la presidencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), el máximo órgano judicial de la provincia. A pesar de la trascendencia del tema, su discusión tuvo escasa publicidad, y la oposición no lo incorporó a su agenda, en sintonía con la rapidez de su tratamiento en la Cámara. El texto fue aprobado sin mayores contratiempos, aunque las formas en que se abordó una reforma tan significativa dejaron dudas.
Otra situación que puso a prueba la coherencia de las señales fue la disputa por un lugar en la estratégica comisión de Energía del Senado. Protagonizada por dos representantes neuquinos, el senador nacional Pablo Cervi (La Libertad Avanza) le ganó la pulseada a su par Julieta Corroza (La Neuquinidad), obteniendo la secretaría de dicho cuerpo. Esta posición es fundamental, ya que por allí transitan los proyectos vinculados a la cuestión hidrocarburífera, vital para la economía provincial.
La definición de este cargo, postergada durante meses, llamó la atención por concretarse semanas después del primer desacuerdo notorio entre el oficialismo nacional y el provincial: la discusión por la Ley de Tierras y el voto negativo al proyecto de Inviolabilidad a la Propiedad Privada. El avance del segundo semestre legislativo, con discusiones de envergadura aún pendientes, revelará si este episodio fue un contrapunto aislado o el indicio de una creciente desconfianza en el plano interno.