El CEO de la empresa Carlos Gilardone, se explayó sobre la estrategia que consolidó el crecimiento. Foto archivo.
Carlos Gilardone, CEO de Quintana Energy, expuso en la SPEE Latin America Conference 2026 el modelo de expansión que permitió a la compañía transformarse en uno de los casos de mayor crecimiento dentro del negocio hidrocarburífero argentino en el último año. La petrolera pasó de producir 400 barriles equivalentes por día a 21.200 boe/d, un salto que reposicionó a la firma dentro del mapa energético nacional.
Lejos de atribuir ese avance exclusivamente a la compra de activos, desde la empresa compartieron que el verdadero diferencial estuvo en la manera de integrar cada operación. La empresa enfocó su crecimiento en una combinación de análisis técnico, reorganización operativa y presencia directa en campo, una fórmula que, según planteó Gilardone, permitió acelerar sin perder eficiencia.
En menos de doce meses, Quintana Energy incorporó tres activos en distintas provincias. El primero fue Estación Fernández Oro, en Río Negro; luego avanzó sobre un área en el sur de Mendoza; y finalmente sumó Cañadón León, ampliando su presencia en diferentes cuencas productivas. Cada incorporación fue trabajada bajo un mismo criterio: primero comprender el activo y luego definir cómo potenciarlo.
Para la compañía, el desafío no fue únicamente sumar producción, sino convertir activos con historias operativas distintas en una estructura integrada capaz de generar resultados en poco tiempo. Esa capacidad de ejecución es la que la firma buscó mostrar ante referentes regionales del sector durante el encuentro técnico.
Uno de los aspectos que más interés despertó en la presentación fue la referencia al potencial de Mendoza dentro de Vaca Muerta. Allí, Carlos Gilardone señaló que la empresa ve una oportunidad de largo plazo y confirmó que continúa evaluando el desarrollo del área a partir de la información obtenida con trabajos de sísmica 3D.
La mirada de Quintana Energy apunta a anticiparse a una tendencia que comienza a ganar fuerza en la industria: el avance del shale más allá del núcleo tradicional de Neuquén. En ese escenario, Mendoza empieza a captar la atención de compañías que buscan posicionarse temprano en nuevas áreas de desarrollo.
«Esto recién empieza», aseguraron. Con este desempeño, Carlos Gilardone, CEO de Quintana Energy, dejó en claro que la compañía busca consolidarse como un nuevo actor de peso en el sector energético argentino, apoyada en una estrategia que combina crecimiento rápido con gestión técnica y una apuesta concreta por nuevas fronteras productivas.
