La noche del viernes trajo un verdadero diluvio a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y gran parte del Gran Buenos Aires. Tras las 20:30, intensas precipitaciones, con breves pausas, regresaron con fuerza, generando caos en el tránsito porteño. La situación fue similar en el norte de la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Rosario y Entre Ríos, donde incluso se registraron caídas de granizo en algunos sectores.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había extendido para la noche del viernes una alerta naranja por tormentas severas, abarcando la Ciudad, el Conurbano y buena parte del territorio bonaerense, con especial énfasis en la zona norte.
Los registros del Observatorio Central porteño indicaron que, para las 23:00, habían caído 70.1 mm de agua en la Ciudad, provocando numerosos anegamientos en las calles céntricas. Y el pronóstico sugería que aún faltaba más.
Durante la jornada del viernes, las tormentas se sucedieron: comenzaron por la mañana, se repitieron al mediodía y regresaron con intensidad a última hora de la tarde. En medio de este vaivén, hubo un lapso de sol por la tarde, con una temperatura máxima de 24.5°C a las 18:00, generando horas pegajosas antes del retorno de las lluvias.
Las consecuencias del temporal se hicieron sentir rápidamente. Pasadas las 23:00, más de 55.000 usuarios en la Ciudad se encontraban sin suministro eléctrico, de los cuales más de 44.000 correspondían a Edesur y más de 11.000 a Edenor.
La alerta naranja del SMN extendida hacia el norte anticipaba tormentas aisladas fuertes, algunas de características severas, con precipitaciones intensas en cortos lapsos, granizo de diversos tamaños y fuerte actividad eléctrica.
La pregunta que resonaba en la región era: ¿hasta cuándo se extendería este temporal? El Servicio Meteorológico anticipaba tormentas fuertes durante la madrugada del sábado, con ráfagas que podrían alcanzar los 60 km/h. Se esperaban lluvias intensas, acompañadas de truenos, relámpagos y vientos fuertes, además de una persistente actividad eléctrica.
Para el sábado, el pronóstico indicaba una temperatura mínima de 14 grados y una máxima de 19. Se preveía que las lluvias aisladas continuaran durante la mañana, pero hacia la tarde el cielo pasaría a estar parcialmente nublado, permitiendo algunos rayos de sol. El domingo, en principio, transcurrirá con cielo mayormente nublado, con una mínima de 10 grados y una máxima de 15.
Más allá del AMBA, la franja de alerta naranja por tormentas se extendía desde el norte de Entre Ríos y el sudeste de Santa Fe hasta Mar del Plata y Miramar, incluyendo casi toda la costa atlántica bonaerense. En esta vasta zona, el SMN pronosticaba acumulados de lluvia de entre 60 y 100 milímetros, con posibilidad de registros superiores de forma localizada.
Ante este escenario, las autoridades recomendaron evitar actividades al aire libre durante las tormentas, no refugiarse bajo árboles o postes de electricidad, asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento, mantener limpios los desagües y seguir las actualizaciones emitidas por los canales oficiales del Servicio Meteorológico Nacional.
En paralelo, buena parte del resto del centro y noroeste bonaerense, casi todo Córdoba (excluyendo la capital y el noroeste), el sudeste de Santiago del Estero, el norte de Entre Ríos y casi todo Santa Fe se encontraban bajo una advertencia amarilla por tormentas. En estas áreas, se esperaban tormentas de variada intensidad, algunas fuertes o localmente severas, con posibles ráfagas intensas, caída de granizo, abundante lluvia en cortos períodos e intensa actividad eléctrica. Se estimaban valores de precipitación acumulada de entre 30 y 50 milímetros, que podrían superarse puntualmente.
Además, el SMN emitió alertas amarillas por vientos fuertes en la zona cordillerana, desde Jujuy hasta el sur de Mendoza, incluyendo también áreas del interior de San Juan y Mendoza, toda la provincia de San Luis, el sur de Catamarca, el noroeste de Córdoba y el sur de La Rioja. También regía alerta amarilla por viento Zonda en el sur y norte de Mendoza, el centro de San Juan, La Rioja, Catamarca, Salta y el sur de Jujuy, con ráfagas que podrían alcanzar los 100 km/h, acompañadas de reducción significativa de la visibilidad, aumento repentino de temperatura y baja humedad relativa.
Finalmente, se mantenía una alerta por nevadas para la región cordillerana entre San Juan y el centro de Neuquén, y casi todo Santa Cruz (a excepción del noreste provincial). En el oeste de Santa Cruz, un alerta roja indicaba frío extremo, mientras que las Islas Malvinas estaban bajo un aviso similar, pero de nivel amarillo.
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