A pocos días de haber iniciado el año escolar en Inglaterra, el príncipe Enrique y su esposa Meghan han cambiado a sus hijos de centro educativo. La decisión, ampliamente reportada por diversos medios británicos este lunes, obedece a razones de seguridad tras la reciente reubicación de la pareja en el Reino Unido el pasado 26 de agosto.
Según los reportes, la comisión encargada de supervisar la protección de la familia real y otras figuras públicas se encuentra actualmente evaluando el nivel de custodia policial que requerirán el hijo menor del rey Carlos III y su familia. Esto ocurre en el marco de su regreso a territorio británico.
La pareja real ha optado por establecerse en los Cotswolds, una pintoresca región campestre del centro de Inglaterra conocida por atraer a celebridades. Allí, sus hijos, Archie de siete años y Lilibet de cinco, habían sido inscritos en una escuela privada cuyo nombre no ha sido divulgado.
Sin embargo, la revista Hello! indicó que la distancia de la residencia al colegio y el considerable volumen de tráfico en el trayecto suscitaron importantes preocupaciones en materia de seguridad. Un portavoz de los duques de Sussex confirmó la medida a la publicación, señalando que «la decisión de que los niños cambien de escuela se tomó tras una conversación con el equipo de seguridad de la familia sobre los aspectos prácticos de sus disposiciones actuales». El equipo de Enrique y Meghan no respondió a la consulta de AFP este lunes.
Es importante recordar que en 2020, el príncipe Enrique y Meghan Markle renunciaron a sus responsabilidades reales y se trasladaron a Estados Unidos en medio de tensiones con la familia real. Esta decisión implicó la pérdida de la protección policial a la que tenían derecho por su estatus.
Actualmente, el príncipe y su familia se valen de agentes de seguridad privados. No obstante, Enrique ha presentado una solicitud formal al gobierno británico para que intervenga y garantice la protección policial para él y los suyos. La comisión Ravec, responsable de la protección de personalidades públicas y de la realeza, se reunió la semana pasada para abordar específicamente la seguridad de la familia del príncipe, quien cumple 42 años este martes. Según la BBC, la comisión ha decidido profundizar en el análisis de las amenazas que recaen sobre el duque y su esposa.
En este contexto, una carta oficial redactada en nombre de Carlos III a principios de septiembre subraya que, a los ojos del monarca, Enrique y Meghan continúan siendo considerados «ciudadanos que actúan a título privado» y no en representación de la familia real.