La capital de Arabia Saudita, Riad, experimentó momentos de alarma el sábado tras explosiones en un depósito de la petrolera estatal Aramco, ubicado cerca del aeropuerto internacional. El incidente, sospechado de ser un ataque de los hutíes, desató columnas de humo negro y llamas visibles desde distintos puntos de la ciudad.
Los hechos estuvieron acompañados por la activación de una alerta aérea en las cercanías del aeropuerto internacional Rey Khalid. Esta es la primera vez que se emite una alerta de esta magnitud en la capital saudita desde el recrudecimiento del conflicto en el vecino Yemen, donde los hutíes se enfrentan al gobierno apoyado por Arabia Saudita.
La Defensa Civil Saudita había enviado alertas por teléfono celular a los residentes de Riad y otras regiones desde la noche del viernes y la mañana del sábado, mientras la confrontación con los hutíes, respaldados por Irán, intensifica. El reino ha sido escenario de un aumento de ataques por parte de este grupo, que en julio pasado declaró un «embargo marítimo» contra Arabia Saudita.
En su avance, los hutíes han tomado el control de toda la costa del mar Rojo, asegurando así el dominio del estratégico estrecho de Bab el Mandeb. Este panorama de hostilidades se suma a una economía global ya afectada por casi siete meses de conflicto en Oriente Medio que involucra a Washington e Irán.
«La zona se encuentra bajo una amenaza aérea hostil», advertía el mensaje recibido por los habitantes de Riad en sus teléfonos alrededor de las 03:00 de la madrugada (21 hs del viernes en Argentina), instándolos a permanecer en sus hogares. Un residente de 27 años del norte de la ciudad, consultado por la agencia AFP, relató: «Escuché la alarma y luego temblaron mis ventanas. Fue realmente de mucho miedo. No me lo esperaba».
Otro vecino del centro de Riad calificó el episodio como «aterrador» y expresó su angustia, mencionando que, a diferencia de otras ocasiones, la señal de fin de alerta no llegó de inmediato. Hasta el momento, Arabia Saudita no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre esta última amenaza.
Días antes, Riad acusó a los hutíes de atacar La Meca, denunciando un «ataque terrorista cobarde» contra la ciudad santa del islam. Los hutíes, por su parte, negaron firmemente la acusación, calificándola de «mentira trillada».
El conflicto en Yemen se inició en 2014 con la toma de la capital, Saná, por parte de los hutíes, seguida de la ocupación de otras regiones. Esto motivó una intervención militar liderada por Arabia Saudita en marzo de 2015. Una frágil tregua pactada en 2022 se rompió en julio, cuando combatientes proiraníes desafiaron el control saudita del espacio aéreo yemení, permitiendo el aterrizaje de un avión iraní en Yemen.
La reciente captura del litoral yemenita en el mar Rojo ha generado preocupación en el comercio marítimo internacional, ya afectado por el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Teherán desde finales de febrero. No obstante, los hutíes sostienen que no hay amenaza para la navegación en esta ruta que une Europa y Asia, excepto para los buques sauditas.
Cifras de la empresa de rastreo marítimo Kpler indican que las exportaciones de Riad a través del estrecho de Bab el Mandeb han disminuido desde julio, aunque cinco buques cargados habían transitado por la ruta en la última semana.