El silencio de los guantes es, para un arquero, un sinónimo de inactividad, una sensación que Ezequiel Centurión experimentará menos este sábado. El guardameta de River Plate se prepara para un amistoso a puertas cerradas contra Vélez Sarsfield en el Camp, un compromiso que adquiere un significado particular para él. Tras un periodo sin protagonismo, esta es su oportunidad de volver a sentir la adrenalina de custodiar un arco de Primera División, al menos por unos minutos.
Esta chance llega debido a la ausencia de Santiago Beltrán, quien se encuentra entrenando con la Selección Argentina durante la actual fecha FIFA. Esta coyuntura libera el puesto bajo los tres palos y permite a Centurión, oriundo de Cipolletti, disputar un encuentro con el roce de la Liga Profesional, algo que anhelaba desde su regreso a Núñez tras un paso histórico por Independiente Rivadavia.
Su retorno a casa, después de levantar la Copa Argentina con el club mendocino, se proyectaba como el momento ideal para competir por la titularidad con Franco Armani. Sin embargo, en medio de la euforia por aquel logro, el destino le jugó una mala pasada. Una doble fractura de muñeca, sufrida precisamente en la final contra Argentinos Juniors, le impidió estar al cien por ciento físicamente para la pretemporada de verano. Esta lesión le imposibilitó capitalizar una dolencia muscular que afectó a Armani en aquel periodo.
En ese contexto, Santiago Beltrán emergió con fuerza, adueñándose del arco con solvencia y madurez, a pesar de su corta edad. Se convirtió en una pieza clave durante el primer semestre del año. Esta situación, sumada a la temprana eliminación de River de dos de las tres competencias principales, lo que redujo drásticamente la rotación, relegó a Centurión, quien, a nivel oficial, solo pudo sumar minutos en la Reserva.
Más allá de los partidos de entrenamiento, los ejercicios específicos con el equipo de arqueros y algunos encuentros de preparación informales (50 minutos ante All Boys y 45 frente a Estudiantes de Caseros), su actividad oficial ha sido mínima. En lo que va del año, solo completó tres partidos con el equipo de Tercera División; el último de ellos tuvo lugar hace más de cinco meses, el 2 de abril, en un encuentro frente a Gimnasia (con derrota 0-3).
A sus 29 años, y con el deseo de prorrogar su contrato que finaliza a fin de año para seguir peleando por un lugar, el partido contra Vélez es mucho más que un simple amistoso para Centurión. Representa la ocasión de recordar al cuerpo técnico de Leonardo Ponzio que hay un arquero campeón vigente de la Copa Argentina, listo y preparado para asumir el desafío en cualquier momento.