Una fría noche en Rosario no fue impedimento para que más de 250.000 personas se congregaran frente al Monumento Nacional a la Bandera, para ser testigos de la ceremonia inaugural de los XIII Juegos Suramericanos. El evento, que dio la bienvenida a las delegaciones de 15 países, transformó la vera del río Paraná en un escenario vibrante de celebración, música y deporte.
La provincia de Santa Fe se presentó ante el continente con una propuesta artística que recorrió su identidad y su historia a través de la música, la danza y el teatro. El espectáculo reflejó las grandes expectativas por la competencia que se avecina, en una puesta en escena que fusionó tradición y modernidad.
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, fue el encargado de declarar oficialmente abiertos los Juegos. En su discurso, subrayó la trascendencia del acontecimiento y el legado que dejará en la provincia. «Tuvimos que esperar 40 años para tener un evento de estas características y de esta magnitud, pero somos invencibles: en un momento muy difícil nos animamos a llevarlo adelante», afirmó ante la multitud. El gobernador enfatizó las mejoras perdurables: «Hoy están las obras, están los estadios y nuestros deportistas tienen la mejor infraestructura para practicar deporte por los próximos años». También invitó a los atletas a disfrutar de la competencia y a los visitantes a conocer la cultura, gastronomía, paisajes e historia de la región.
La noche contó con la participación de destacados artistas nacionales. Juan Carlos Baglietto abrió la serie de presentaciones, seguido por Soledad Pastorutti, quien entonó “Late el Sur”, la canción oficial de los Juegos. Abel Pintos conmovió al público con una versión del Himno Nacional Argentino que incluyó variantes musicales. La juventud tuvo su espacio con Luck Ra y Valentino Merlo, mientras que el actor y humorista Agustín Rada Aristarán aportó su carisma como copresentador. La cantante rosarina Mery San Dámaso y el legendario Cacho Deicas, de Los Palmeras, completaron la cartelera, haciendo bailar a los presentes al ritmo de la cumbia santafesina.
Las delegaciones de Aruba, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Curazao, Ecuador, Guyana, Panamá, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela desfilaron con sus abanderados, recibiendo el calor del público rosarino. La ovación fue particularmente intensa para Sofía Cairo y Rubén Rézola, representantes argentinos del hockey y el remo, quienes portaron la bandera nacional. La energía fue tal que el sector destinado a deportistas y entrenadores se transformó en una pista de baile, celebrando la unión deportiva sudamericana.
Andrea Moros, esgrimista venezolana, expresó su alegría: «Estoy muy contenta de haber desfilado con la bandera de mi país y de que Argentina nos haya recibido de una manera tan bonita. La gente es muy cálida de verdad, es la tierra de Messi y de Di María. Significa mucho para nosotros poder estar aquí».
Uno de los momentos más emotivos llegó con la representación del Fuego Suramericano. Luciana Aymar, la rosarina reconocida como la mejor jugadora de hockey de todos los tiempos, fue la encargada de portar la antorcha. Un video especial mostró el recorrido de la llama por distintos rincones de la provincia y de Rosario, simbolizando la unión y la relación de cada actividad cotidiana con el deporte. Aymar acercó la antorcha al pebetero frente al Monumento, mientras la canción “Inconsciente colectivo” de Charly García acompañaba el instante con su mensaje de «libertad dentro del corazón».
Los rosarinos y visitantes mostraron su entusiasmo por los Juegos. Lucía, una residente local, comentó: «Estamos muy entusiasmados por esta fiesta que se viene. Está bueno que se pueda conocer la ciudad desde otro lado. Tenemos mucha expectativa de que puedan conocer a la Rosario que es tan alegre y ayuda mucho al deporte». Desde Rafaela, Pedro valoró la inclusión de su ciudad: «Para Rafaela va a ser un evento muy importante que se va a aprovechar para fomentar el deporte, que deja un montón de valores que son muy importantes para la sociedad argentina». Nicolás, un joven brasileño de Minas Gerais que estudia en Rosario, destacó: «Es una ciudad increíble, es histórica. La ciudad de Messi, es perfecta. La gente me recibió como a uno de ellos».
Esta multitudinaria apertura marcó un comienzo exitoso para una fiesta del deporte que, sin duda, resonará en Santa Fe y en todo el continente durante las próximas semanas.