Los próximos días traerán un clima primaveral anticipado en gran parte del país, con temperaturas en ascenso, cielos despejados y un ambiente estable. Sin embargo, esta calma duraría poco: hacia el 30 de agosto podría llegar la tradicional tormenta de Santa Rosa, esta vez con intensidad marcada.
De acuerdo con los modelos del Centro Europeo, se formaría un centro de baja presión en la zona central que generaría lluvias, chaparrones y tormentas, algunas de importancia. Las provincias más expuestas serían La Pampa, Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Buenos Aires, donde se esperan acumulados significativos.
Aunque la ubicación exacta aún está sujeta a ajustes, los especialistas advierten que el evento amerita seguimiento constante y atención a las alertas oficiales.
La tormenta de Santa Rosa es una referencia popular del calendario: las estadísticas muestran que alrededor del 30 de agosto existe más de un 50% de probabilidad de temporales en la región central. Este año, el mito y los pronósticos coinciden, justo al cierre de un agosto que ya figura entre los más lluviosos de los últimos tiempos.
