El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó este viernes cualquier implicación, suya o de Elon Musk, en las recientes restricciones que afectaron a Starshield, el sistema satelital de uso militar desarrollado por SpaceX. Las limitaciones, que impactaron en las comunicaciones de las fuerzas ucranianas, fueron denunciadas por el gobierno de Volodímir Zelenski y complicaron operaciones esenciales en el frente de batalla.
«No, nosotros no hicimos eso en absoluto. De hecho, ni siquiera creo que se haya ralentizado el servicio, según tengo entendido. Porque lo acabo de comprobar esta mañana», declaró Trump a la prensa mientras se dirigía a un evento de campaña en Georgia. Cuando se le preguntó sobre la posible participación de Musk, el expresidente insistió: «No sé si hay alguien más, porque no fui yo ni fue Elon, según tengo entendido». Trump afirmó haberse enterado de estas restricciones a través de las noticias.
Las fallas comenzaron la noche del 13 de octubre. Unidades ucranianas reportaron que los terminales satelitales perdían conexión al superar los 160 kilómetros por hora. Esta limitación afectó particularmente a equipos instalados en drones, cruciales para misiones militares que dependen de una comunicación constante en movimiento. No se trató de un apagón general de internet satelital en Ucrania, sino de una restricción específica a conexiones militares ligadas a Starshield.
El comandante Yevhen Karas, del regimiento ucraniano de sistemas no tripulados Raid, relató a AP que la interrupción duró un día, dejando varios drones y equipos inutilizados y resultando en misiones fallidas. En esas horas, Rusia lanzó ataques balísticos con al menos cinco muertos en la capital ucraniana, y 850 drones Shahed, según Zelenski. Aunque para el jueves algunas unidades recuperaron su funcionamiento habitual, el viernes el gobierno ucraniano seguía pidiendo la eliminación completa de los límites de velocidad. El ministro de Transformación Digital, Mykhailo Fedorov, indicó que el servicio se estaba restableciendo para terminales que viajaban hasta 160 kilómetros por hora.
Ante los primeros reclamos, Elon Musk había negado previamente su participación personal en el problema, sugiriendo la intervención del gobierno estadounidense. «Los sistemas Starshield son propiedad y están bajo el control del gobierno estadounidense. Cualquier límite de velocidad o de uso lo decide el Ejército de Estados Unidos y, en última instancia, el presidente», dijo Musk el miércoles pasado.
Estas dificultades en el servicio coincidieron con un pedido anterior de Trump a Ucrania para que no atacara refinerías rusas, tras un acuerdo entre Washington y Moscú sobre diésel. En ese momento, Trump llegó a sugerir que Ucrania necesitaba otro presidente. A pesar de la negación de Trump este viernes, la agencia Reuters informó el jueves, citando a fuentes oficiales estadounidenses y occidentales, que la decisión de limitar el servicio había sido aprobada por la Casa Blanca. Los funcionarios consultados no especificaron quién tomó la decisión ni quién dio la orden de ejecutarla, aunque uno negó que Trump la hubiera solicitado personalmente.
Starshield es un programa de SpaceX diseñado para clientes gubernamentales y de seguridad nacional, incluido el Departamento de Defensa de Estados Unidos. Utiliza la tecnología de Starlink, la red comercial de internet satelital de la empresa, pero incorpora equipos específicos y mecanismos adicionales de seguridad y cifrado para la transmisión de información sensible. Para Ucrania, esta conectividad es crucial para mantener comunicadas a las unidades militares, transmitir datos del terreno en tiempo real y permitir que los operadores de sistemas no tripulados mantengan la conexión durante el vuelo. La interrupción de estos enlaces afecta la coordinación y dificulta operaciones críticas.
Desde Bruselas, donde participó en una cumbre de la Unión Europea, el presidente Volodímir Zelenski afirmó este viernes que su Ministerio de Defensa estaba en contacto con la Casa Blanca y que esperaban que las capacidades de Starshield fueran restablecidas. Aunque los límites de velocidad no se habían eliminado por completo, Zelenski expresó optimismo y agradeció el apoyo europeo. Subrayó que las conexiones de Starshield son vitales para interceptar aeronaves que atacan a la población e infraestructura ucraniana. «No lo utilizamos para atacar ni responder a objetivos rusos en el territorio de Rusia», aclaró, enfatizando que el propósito es proteger a los civiles.