Mientras para muchos jóvenes la creación de un robot es un proyecto escolar más, Caden Pohlkamp, con tan solo 12 años, llevó esta idea mucho más allá. Este estudiante de séptimo grado diseñó y construyó un dispositivo submarino capaz de inspeccionar y medir la calidad del agua en diversos estanques.
Originario de Fort Worth, Texas, y alumno de Trinity Valley, Caden empleó su robot para analizar la calidad del agua en 12 estanques de su vecindario. Su investigación desveló que elementos como las fuentes decorativas y los sistemas de aireación artificial son clave para generar condiciones más favorables para la vida acuática. El dispositivo permitió obtener mediciones ambientales a distintas profundidades.
«Si nuestra comunidad va a construir estanques de retención, quería saber cuál es la mejor manera de diseñarlos para que proporcionen hábitats adecuados para la vida marina local que tanto me apasiona», explicó el joven.
La fascinación de Caden por la vida acuática no es nueva; comenzó a los cinco años, mucho antes de desarrollar su robot. Su pasión se refleja en el cuidado de cobayas y un acuario de 38 litros, su participación en el campamento marino de Texas A&M en Galveston y su voluntariado en la limpieza de playas locales.
Pohlkamp buscó recolectar información subacuática sin recurrir a costosos equipos comerciales. Su vehículo submarino cuenta con una estructura impermeable, propulsores motorizados, capacidad de transmisión en tiempo real y varios sensores digitales. Estos sensores fueron configurados para proporcionar lecturas instantáneas de parámetros esenciales del agua.
El robot le permitió a Caden recolectar y analizar muestras tanto de la superficie como de las capas más profundas de los estanques. Los datos recogidos fueron fundamentales para identificar, entre otros factores, una correlación clara entre la aireación mecánica y la calidad del agua.
Los resultados de su estudio indicaron que los estanques equipados con fuentes decorativas o aireadores subacuáticos presentaban, de forma consistente, una mayor concentración de oxígeno disuelto en comparación con aquellos sin mecanismos de aireación artificial. El análisis incluyó mediciones de pH, oxígeno disuelto, turbidez, temperatura, fosfato y la demanda de oxígeno de los organismos presentes en el agua.
Otro descubrimiento importante se relacionó con la vegetación periférica de los estanques. La investigación sugiere que mantener entre un 15% y un 30% de vegetación no herbácea —como plantas leñosas con tallos resistentes— en los márgenes de los estanques contribuye a crear entornos más adecuados para la fauna local. La presencia de fuentes también se asoció con niveles elevados de oxígeno disuelto, un factor vital para la supervivencia de los organismos acuáticos.
Este proyecto, que trasciende la mera curiosidad escolar, podría aportar información valiosa para optimizar el diseño y el mantenimiento de futuros estanques de retención en comunidades.
El esfuerzo de Caden fue reconocido con el principal galardón en la Feria Regional de Ciencia e Ingeniería de Fort Worth, lo que le permitió avanzar a la fase nacional. Además, ha sido seleccionado como uno de los 30 finalistas del Desafío de Jóvenes Innovadores Thermo Fisher Scientific 2025.
Con la mirada puesta en el futuro, Caden Pohlkamp ya planea mejoras para su submarino: incorporar navegación automática, añadir más sensores químicos y equiparlo con brazos mecánicos para la extracción de sedimentos del fondo de los estanques.
Caden aspira a convertirse en veterinario y biólogo marino. Su profundo amor por el océano se manifiesta en su hábito de llevar grandes libros sobre el tema a la escuela, soñando con el día en que pueda explorar y proteger la vida marina.
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