Un Salto Exportador: Neuquén Impulsa la Trucha ‘Premium’ Sin Antibióticos Desde el Río Limay

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Un Salto Exportador: Neuquén Impulsa la Trucha 'Premium' Sin Antibióticos Desde el Río Limay

La producción de truchas en Neuquén muestra un notable ascenso. En 2025, la cosecha anual alcanzó las 7.391 toneladas, superando las 6.500 del año anterior. Las proyecciones para 2026 anticipan que la cifra se acercará a las 10.000 toneladas, consolidando un sector en plena expansión.

Esta actividad, desarrollada casi por completo en la cuenca del río Limay, está a punto de recibir un fuerte impulso. El gobernador Rolando Figueroa adelantó recientemente los planes del gobierno provincial para establecer un polo productivo en Piedra del Águila, con el objetivo de potenciar la exportación de este producto.

Actualmente, la provincia cuenta con 14 concesiones en vigor. Algunas de estas son operadas por empresas que también tienen emprendimientos en la ribera rionegrina del cauce. Los establecimientos se concentran en los embalses de Piedra del Águila y Alicurá, donde coexisten productores de diferentes escalas: grandes, medianos y pequeños, según explicó Lucio Illescas, director provincial de Producción Agraria.

Illescas subrayó la vocación exportadora del sector, indicando que una parte importante de la producción se destina a mercados internacionales. Sin embargo, aclaró que el consumo interno sigue siendo relevante, y recordó que fue la demanda local, impulsada por el turismo, la que gestó los primeros centros de engorde con fines comerciales.

La provincia, a través de organismos como el Centro de Ecología Aplicada de Neuquén (CEAN) en Junín de los Andes, contribuye significativamente a la cadena productiva. Allí se procesan ovas y se desarrollan técnicas que luego se transfieren a los emprendimientos privados.

El sector ha experimentado un crecimiento notable en los últimos cinco años, particularmente desde la promulgación de la ley 3073, que reguló su funcionamiento. A pesar del potencial de expansión, la producción enfrenta un límite ambiental relacionado con la capacidad de carga de los embalses.

En 2025, se realizó un estudio en el lago de la represa de Piedra del Águila con el fin de evaluar la expansión de la concesión de Idris Patagonia, el mayor productor de truchas de Neuquén. Para el director Illescas, es fundamental realizar nuevos informes para determinar el espacio disponible en ambos lagos, especialmente considerando que las concesiones no están explotadas al 100%. Además, recordó que la acuicultura en Neuquén solo se puede practicar en embalses artificiales, no en lagos naturales.

Se sugiere extender estos estudios a otros embalses sobre los ríos Limay o Neuquén. Sin embargo, Illescas advirtió que los lagos ubicados aguas abajo podrían no ser tan adecuados para la trucha debido a sus temperaturas más elevadas. En Neuquén, solo se produce la trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss). En cuanto al impacto ambiental, el funcionario indicó que no hay problemas de convivencia con otras especies, y los eventuales escapes de peces corresponden a la misma especie que ya habita la región de forma silvestre.

Lucas Maglio, country manager de Idris Patagonia, comparte la visión de crecimiento. Su empresa cosechó 8.900 toneladas de trucha fresca en 2025, sumando las concesiones de ambas provincias, y aspira a superar las 10.000 este año. “Hay margen para crecer y la demanda está muy fuerte”, afirmó el ejecutivo.

Idris Patagonia se enfoca principalmente en la exportación, con Estados Unidos, Canadá y Japón como sus principales compradores, mercados que han brindado “muy buenas referencias”. La trucha del río Limay es reconocida como “premium” en el extranjero debido a que su cría no utiliza antibióticos ni antiparasitarios, un diferencial clave que se complementa con rigurosas certificaciones sanitarias.

Maglio destacó la rápida evolución del proyecto, que comenzó hace menos de diez años, en 2018. La ampliación de su concesión en Neuquén, obtenida el año pasado, resultó clave para acelerar la producción. El empresario aspira a alcanzar las 15.000 toneladas en los próximos tres años, proyectando un nuevo salto en la escala productiva. Explicó que la receptividad del lago se mide por la biomasa de peces vivos en el agua, no por las toneladas cosechadas.

La planta de faena de Idris Patagonia, situada a unos 25 kilómetros de Piedra del Águila y con 4.000 metros cuadrados, también tiene planes de expansión. Recientemente inauguró una nueva cámara de frío, y la intención es seguir ampliando las instalaciones y el personal. “Queremos crecer también en cuanto al número de gente. En la medida que la producción siga en aumento, necesitaremos más gente”, sostuvo Maglio.

La exportación es un pilar fundamental para el sector. Más de 6.000 de las toneladas producidas en 2025 se destinaron al mercado externo, un dato que, en palabras de Illescas, “es clave”. Para optimizar la actividad, se busca reducir costos, y los envíos directos desde la región representarían un beneficio considerable.

Idris Patagonia ya realizó una prueba piloto de envío aéreo desde el aeropuerto de Neuquén, con resultados positivos. No obstante, Maglio considera que es necesario “trabajar” para bajar los costos de flete aéreo. La empresa negocia el transporte aéreo de carga desde la capital provincial hasta Ezeiza, ruta que hoy se cubre con camiones. Otra alternativa logística es Chile, que ofrece “salida hacia Asia y los mercados del Pacífico”.