Vanesa Strauch Desembarca en Neuquén: Doble Función y un Humor que ‘Se Ríe de los Mismos Malos’

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Vanesa Strauch Desembarca en Neuquén: Doble Función y un Humor que 'Se Ríe de los Mismos Malos'

Vanesa Strauch, la reconocida comediante, vuelve a Neuquén tras casi una década de ausencia en los escenarios locales. Su regreso, esperado por muchos, ha superado las expectativas: la primera función de su unipersonal de comedia se agotó rápidamente, llevando a la artista a abrir una segunda presentación ante la alta demanda del público. ‘Nos reímos de los mismos malos’, anticipó Strauch en una entrevista con Diario RÍO NEGRO, dejando claro el espíritu de su propuesta humorística.

Las citas con el humor de Strauch serán el próximo 19 de septiembre en El Teatro de al Lado, ubicado en Manuel Belgrano 3191. Aunque las entradas para la primera función, programada para las 21 horas, ya se han agotado, aún quedan localidades disponibles para la segunda presentación, que comenzará a las 23 horas. Los interesados pueden adquirir sus tickets a través de compras.evento-simple.com.

Este reencuentro con la audiencia neuquina, casi diez años después de su última visita con el show ‘Persona’, ha generado una profunda emoción en la comediante. ‘Cuando se agotó la primera, no sabés la emoción. Qué suerte que me animé a ir y qué suerte que la gente también se copó’, expresó Strauch, evidenciando su gratitud por la cálida recepción.

Nacida en el barrio de Congreso, Buenos Aires, Vanesa Strauch creció en un hogar donde el humor, aunque de formas distintas, siempre estuvo presente. Hija de un marino mercante alemán y una madre de ‘personalidad fuerte’, se recuerda como la más joven de la familia, donde ella y su mamá solían alivianar el ambiente con chistes, en contraste con la seriedad de su hermana y su padre.

‘Mi vieja es muy graciosa, es muy divertida, tiene 92 ya. Siempre fue muy irónica, siempre está criticando algo para hacerte reír. La verdad es que yo soy muy parecida en eso. Creo que el humor que aprendí primero fue el de ella, el de estar en casa con ella’, relató, destacando la influencia de su madre en su particular forma de ver el mundo.

Desde pequeña, Vanesa asumió el rol de ‘payasa’ del hogar, buscando lo cómico en la cotidianidad. Rememoró un viaje en tren por Alemania donde, al no ser comprendido el español por los demás pasajeros, utilizaba el idioma para decir ‘barrabasadas’ y divertir a su familia. ‘Me iba acercando a la gente y decía, por ejemplo: ‘Señora, me tiré un pedo’. Y la miraba a mamá. Después iba a otro y le decía cualquier locura. Mi papá siempre se reía un montón. Las alemanas decían: ‘Qué linda niña’, contó entre risas a Diario RÍO NEGRO, ilustrando esos primeros ejercicios de un humor audaz.

Ese don natural para la comedia, pulido con los años y las amistades, encontró su dirección. ‘Suerte que después me encontré con gente buena en mi vida y cambió mi humor, porque si no estaría sentada en ‘Polémica en el bar’. Me salvaron las amigas’, reflexionó la comediante, agradeciendo a su entorno por haber moldeado su estilo, lejos de la impunidad de la niñez.

Aunque en su infancia soñó con ser veterinaria por su afición a los animales, su intuición la guio hacia otros caminos: estudió Diseño de Indumentaria y teatro, disciplinas que hoy fusiona en sus espectáculos, encargándose incluso de preparar su propio vestuario.

Con una carrera consolidada y un estilo propio, Vanesa Strauch aterriza nuevamente en Neuquén con la misma expectativa. ‘Tengo muchas ganas de subirme al escenario, reencontrarme con la gente de allá y disfrutar de esa conexión que solo te da el vivo’, enfatizó la artista.

La propuesta escénica de Vanesa Strauch dista de ser una comedia ‘para personas tibias’. Ella concibe el humor como una herramienta de resistencia, una ‘trinchera’ desde la cual lanzar críticas a las estructuras de poder. Su unipersonal no busca complacer a un público masivo, sino invitar a la complicidad, a la conexión con quienes comparten una misma lectura de la realidad y padecen las mismas injusticias.

Para Strauch, subir al escenario es, ineludiblemente, un acto político. ‘Somos una comunidad que nos entendemos, que sabemos de qué nos reímos. Nos reímos de los mismos malos. No es un show de un chabón que se va a reír de la ‘jabru’ o de la suegra gorda. Venís al mío y nos vamos a reír de la gente que le saca los derechos a la comunidad LGTBIQ+’, remarcó, definiendo su nicho y su compromiso.

Según su visión, la elección del bando es fundamental: ‘Hay que elegir de qué malos reírse, ahí está la clave de qué show te gusta ir a ver’. Al ser consultada sobre a quiénes considera ‘los malos’, Strauch respondió sin titubear: ‘Yo creo que el presidente y toda su comitiva de nefastos. Yo no puedo creer que nos siga sorprendiendo todos los días una noticia que tiene que ver con el odio’. Sin embargo, aclara que el objetivo es terapéutico: ‘En mi show, por lo menos, una horita nos vamos a reír de los malos. No vamos a cambiar la historia, no vamos a derrocar a nadie, pero alivia mucho encontrarse con gente afín y reírse de los malos’.

Su independencia artística es total. Autogestiona sus shows, lo que le permite moverse con absoluta soltura por el escenario, encargándose del guion, la interpretación, la producción y la dirección. ‘Es un trabajo enorme, a veces agotador, pero me da una libertad absoluta. Hago lo que quiero, como quiero y digo lo que se me canta. Esa…