La calma en Maranello se ha visto alterada. Las recientes declaraciones de Christian Horner, exdirector del equipo Red Bull, al diario The Times, donde se mostró receptivo a una posible oferta de Ferrari, han reavivado las especulaciones sobre el liderazgo de la Scuderia. Este contexto, sumado a los resultados por debajo de las expectativas en las últimas carreras, ha creado un caldo de cultivo para la rumorología en torno al futuro del equipo.
Frédéric Vasseur, director de Ferrari, abordó el tema tras el Gran Premio de Azerbaiyán, reconociendo por primera vez el profundo impacto de esta situación. No se trata solo de una molestia personal, sino de una cuestión que afecta directamente al rendimiento del equipo.
«En esta situación no estamos trabajando con la máxima tranquilidad», admitió Vasseur, quien subrayó que esta falta de serenidad no solo lo afecta a él, sino a cada miembro de la escudería. «Si el cincuenta por ciento de las preguntas que nos llegan de los medios de comunicación se refieren a este tema, al final se convierte en una situación bastante frustrante».
La preocupación de Vasseur va más allá de su propia posición. El francés recalcó que el ruido exterior ha permeado hasta el garaje. «Estamos luchando por el segundo puesto en el Campeonato de Constructores, pero acabamos hablando continuamente de estas cosas. Incluso para los chicos que trabajan en el garaje, tener que discutir estos temas no es, desde luego, la situación ideal».
Con una franqueza inusual, Vasseur respondió directamente a las palabras de Horner: «Las cosas son así y no depende de mí. Horner está buscando trabajo, todo el mundo lo sabe, y lo está buscando por todas partes. ¿Qué puedo hacer yo?».
El director de Ferrari insistió en reconducir la conversación hacia lo que considera su responsabilidad: la gestión del equipo y la cohesión del grupo en un momento crucial de la temporada, cuando aún hay objetivos importantes que perseguir. «Lo que puedo hacer es seguir dando el máximo, animar al equipo, pedir a todos que mantengan la motivación y se centren en lo que podemos hacer mejor hoy, sin perder el tiempo con los rumores. Pero en cada entrevista volvemos sobre el tema, quizá veinticinco veces al día».
Vasseur percibe la repetición de los rumores como un ciclo autoalimentado que genera preguntas y noticias constantes. Cuando se le preguntó cómo romper esta espiral, su respuesta fue casi de resignación: «No creo que pueda hacer nada».
Sin embargo, fue enfático al afirmar que el ambiente generado no afecta su compromiso con Ferrari. «Por supuesto que estoy totalmente comprometido. Este deporte es mi vida, es mi trabajo. Intento dar lo mejor de mí mismo. Estoy aquí para hacer mi trabajo y tengo el mejor trabajo del mundo».
Vasseur evitó profundizar en las decisiones que competen a la dirección de Ferrari. No obstante, dejó clara su postura para lo que resta de la temporada: «La situación es esta. Quedan aún siete carreras y seguiré dándolo todo hasta la última curva».